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lunes, 6 de junio de 2011

Anfetaminas

Fueron sintetizadas por primera vez entre la última década del siglo XIX y la primera del siglo XX. Los primeros experimentos clínicos se iniciaron hacía 1930, y desde 1935 se comercializó con gran difusión en el Reino Unido, Francia y Alemania. Durante la segunda guerra mundial fue utilizada indiscriminadamente por todos los bandos dado el carácter de euforizante que contiene la sustancia y la agresividad.
Las anfetaminas fueron utilizadas como estimulantes luego en forma de inhalaciones para el tratamiento de catarros y congestiones nasales, más tarde como píldoras contra el mareo y para disminuir el apetito en el tratamiento de la obesidad y, finalmente, como antidepresivo. Presentan una elevada tolerancia que produce habituación y necesidad de dosis progresivamente más elevada.
El consumo de este excitante está ampliamente extendido y distribuido por todas las clases sociales. A diferencia de lo que sucede con la cocaína que la consumen preferentemente los sectores medios y altos, las anfetaminas son consumidas tanto por ejecutivos que pretenden sobreexcitación como por amas de casa que buscan un anoréxico para sus dietas o por estudiantes que preparan exámenes. Al incidir en el sistema ortosimpático causan hipertensión, taquicardia, hiperglucemia, midriasis, vasodilatación, periférica, hiperpnea, hiporexia, etc. El estado de ánimo del adicto oscila entre la distrofia y la hipomanía así como ansiedad, insomnio, cefalea, temblores y vértigo. Pueden aparecer cuadros depresivos y síndrome paranoides anfetamínicos. A dosis normales sus efectos varían de acuerdo al individuo y las condiciones de ingesta. Pueden producir efectos placenteros, hiperactividad y sensación desbordante de energía, pero también causan temblor, ansiedad, irritabilidad, ira inmotivada y repentina y trastornos amnésicos e incoherentes. En la última fase se describe depresión, cuadros paranoides y delirios paranoides, alucinaciones y trastornos de conducta. Tales situaciones se producen cuando las dosis suministradas generalmente por vía endovenosa supera los dos gramos. Tomadas en dosis importantes son causantes de confusión, tensión, ansiedad aguda y miedo.
El consumo de anfetamina produce en el cuerpo los siguientes síntomas:
Acelera el ritmo cardiaco y pulmonar
Dilata las pupilas
Reduce el apetito
Produce sequedad en la boca
Sudores
Dolores de cabeza
Pérdida de visión
Mareos
Insomnio
Ansiedad
A largo plazo y/o usadas en dosis elevadas ocasionan:
Temblores
Pérdida de coordinación
Colapso físico
Daño a riñones y tejido
Mal nutrición
Aumento repentino de presión sanguínea que puede producir la muerte por ataque, fiebre muy alta o insuficiencia cardiaca.


Éxtasis O Mdma


La metilendioximetanfetamina (MDMA), normalmente conocida como "éxtasis", "ectasi" o "X-TC", es un droga sintética sicoactiva con propiedades alucinógenas de gran potencial de emotivo y perturbador psicológico, con propiedades similares a las anfetaminas. Se asemeja a la estructura de la metilendioxianfetamina (mda) y de la metanfetamina, otros tipos de drogas sintéticas causante de daños cerebrales. Durante los años 60 se utilizó con fines terapéuticos dado que según determinados sectores de la psiquiatría ayudaba a la comunicación y al tratamiento de neurosis fóbicas. El éxtasis produce efectos psíquicos de gran potencial perturbador. Inicialmente el sujeto experimenta sensaciones de confianza y excitación, a las que siguen un estado de hiperactividad e incremento en los pensamientos morbosos. Los efectos del estimulante se diluyen provocando trastornos sicólogos, como confusión, problemas con el sueño(pesadilla, insomnio), deseo incontenible de consumir nuevamente droga, depresión, ansiedad grave y paranoia. Estos efectos han sido reportados incluso luego de varias semanas de consumo. También se han informado casos graves de psicosis. Entre los síntomas físicos pueden citarse: anorexia, tensión y trastornos musculares similares a los presentes en la enfermedad de parkinson, bruxismo, náuseas, visión borrosa, desmayo, escalofrío y sudoración excesiva.

Cocaína

¿Qué es la cocaína y qué efectos produce?

En las hojas de coca, planta que se cultiva en América del Sur, se encuentra un principio activo llamado cocaína. Su presentación tras los procesos de purificación es un polvo blanco e inoloro. Se utilizó en un principio con fines médicos, como anestésico local. Comprobada su toxicidad, dejó de usarse sanitariamente y actualmente es ilegal.
En nuestro país está aumentando su consumo de año en año por diferentes sectores de la población. La cocaína es consumida también, junto con la heroína, como segunda o tercera droga en algunos drogodependientes.
Produce dos tipos de efectos:
Efectos inmediatos

Ausencia de fatiga, exaltación del estado de ánimo, sensación de vértigo, aumento de la seguridad en uno mismo, prepotencia, ausencia de cansancio, sueño y hambre. También es frecuente que produzca inquietud y angustia. Este primer efecto euforizante va seguido de un efecto rebote, caracterizado por cansancio, apatía y angustia, así como una conducta impulsiva y agresiva. A nivel físico se produce una aceleración del ritmo cardíaco y un aumento de la temperatura del cuerpo, además del efecto anestésico local. Sus efectos dependerán, en general, de la cantidad y la vía de administración. Dosis elevadas pueden producir temblores, tics, movimientos convulsivos y alucinaciones.

Efectos a largo plazo

Son similares a los de las anfetaminas. Presentan una mayor gravedad, aunque siempre dependiendo del consumo que se realice de unas y otras.

Destacan también los efectos sobre el feto durante el embarazo y en el neonato: elevada mortalidad perinatal, aborto espontáneo y alteraciones nerviosas en el recién nacido.
Es importante llamar la atención sobre la posible aparición, como en el caso de las anfetaminas, de un síndrome psicótico caracterizado por la aparición de delirios, trastornos confusionales y alucinaciones. La muerte por consumo de cocaína se produce, principalmente, por una hemorragia cerebral o fallo cardíaco.
Capacidad adictógena de la cocaína (valoración de 0 a 4)
  • Dependencia Psicosocial 4
  • Adicción 3
  • Tolerancia 2
Síndrome de abstinencia
FASE 1. Crash (9 horas - 4 días del consumo)

Temprana: agitación, depresión, anorexia, craving.
Media: fatiga, depresión, no craving, insomnio.

FASE 2. Abstinencia (1-10 semanas)

Temprana: sueño normal, eutimia, bajo craving (deseo patológico).
Media y Tardía: anhedonia, anergia, ansiedad, intenso craving.

FASE 3. Extinción

Repuesta hedónica normal, eutimia, craving condicionado.

El abuso de la cocaína se asocia a:
  • Infarto de miocardio
  • Arritmias cardíacas
  • Hipertensión severa transitoria
  • Accidentes cardiovasculares
  • Convulsiones


Además, el consumo de cocaína se caracteriza por:

  • Diaforesis
  • Hipertermia
  • Midriasis
  • Niveles subóptimos de vitaminas y minerales
  • Malnutrición generalizada
  • El consumo de base libre (fumada) se asocia a múltiples complicaciones pulmonares, sobre todo bronquitis y neumonía, así como parálisis respiratoria mortal.
Psicopatología:
Síndrome de Mangan (microzoopsias). Cuadro alucinatorio táctil, casi específico de las psicosis cocaínicas. El paciente siente pequeños animales (lombrices, hormigas, piojos, etc.) en la piel de las manos y sobre todo del cuerpo.
Psicosis cocaínica. Suele existir un cuadro paranoide: aparece un estado de inquietud, irritabilidad creciente e hipersensibilidad perceptiva, con alucinaciones auditivas y sobre todo visuales.
Depresión reactiva. Aparece al retirar la droga tras un consumo prolongado. Alcanza la gravedad máxima a las 48-72 horas, y puede durar varias semanas. Predomina el componente neurasténico, con inhibición y apatía, por lo que se puede volver al consumo, creando así un vínculo vicioso.